Pieza cerámica de presencia vertical donde la superficie se abre y revela capas internas.
Pieza cerámica de presencia vertical donde la superficie se abre y revela capas internas.
Realizada en gres negro y recubierta con una capa de porcelana, la superficie se fragmenta generando una textura craquelada que recuerda a procesos naturales de erosión o transformación. Los acentos de lustre de oro, aplicados en una tercera cocción, introducen puntos de luz que activan la pieza sin romper su equilibrio.
Más que un objeto funcional, la obra se sitúa en el límite entre contenedor y escultura, donde el gesto es contenido pero la materia permanece en tensión.
Pieza única.
General
Medidas y peso